A veces los días se alargan y cuando se hacen noche merecen dormir abrazadas
Con ese abrazo que no llega
A veces no me reconozco en mi misma, me pesan los hombros, me duele la cabeza y se me arremolinan los sentimientos en un no saber.
A veces me pesan las piernas y no vuelo, me arrastro recordando que nunca fui sirena.
A veces me imagino capaz de nadar de mar en mar...
A veces los días se alargan, la timidez me invade, se me enredan los miedos, me tiemblan las manos y soy, incapaz de tragar saliva sin sentir asco.
A veces parece que dormir no basta, que el cansancio viene de más adentro y allí en lo profundo no se oyen las nanas.
Allí en el hoyo solo vale el abrazo, ese abrazo que nunca llega, que nunca estará.
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