Una niña de seis años, en verano, le cuenta a su prima mayor que está preocupada, porque no sabe leer y pronto empezará el cole.
Tranquila, mi amor, todos aprendemos, todos tenemos nuestro ritmo.
La vida como una carrera, en la que si no llegas el primero no vales, si te quedas atrás eres un fracasado. ¿A donde vamos? Tanto correr, para saber que el final, es acantilado.
Heroes y heroinas, que hacen de todo, que saben de todo, que pueden con todo... jornadas de 12 horas, entre clases y deberes... extraescolares y juegos didácticos... aprender, mejorar... "Es bueno para tu futuro" "Llegarás lejos si trabajas duro".
Yo era así, llantos por no lograrlo, ganas de desistir, obligarme por encima del cansancio... los suspensos ni nombrarlos...
Y un día, un hada. ¿A donde vas, con tanta prisa?
Y corría por correr, una carrera que no había elegido, una maratón que no era mía.
Si yo no quiero subir... si yo quiero nadar... quedarme en el lago... ver las estrellas... si a mi la cima no me hace falta.
Ayer la veía a ella, con su agobio, con su pena... con esa cara de no pasa nada... porque a los niños nunca les pasa nada... y me vi... en mis agobios... y la vi... en 12 años... con sus llantos...
Yo no la quiero así, no la quiero heroina, no la quiero en la cima...
Mi amor, vamos al lago, vamos a nadar... que la cima es camino... pero no todo es caminar... mi amor... que todo llega, que lo que tenga que pasar, pasará.
y nada tranquila, que cuando sientas las fuerzas, echarás a andar...
No se puede quedar atrás en un camino en el que vas solo.
Los acantilados, mi amor, pueden esperar.
https://www.youtube.com/watch?v=mYFaghHyMKc
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